Pregunta a cualquiera quién inventó el house vocal y te dirán Larry Levan, pinchando en el Paradise Garage de Manhattan. Al otro lado del río, en Newark, Nueva Jersey, un segundo artífice hacía algo igual de radical durante igual de tiempo, y la historia nunca le ha hecho del todo justicia.

¿Qué diferenciaba al Club Zanzibar del Paradise Garage?

Durante doce años, de 1982 a 1994, Tony Humphries tuvo la residencia del Club Zanzibar, una sala para unas 1.500 personas en el segundo piso del Lincoln Motel, en Broad Street, Newark. Según el reportaje de Bandcamp Daily sobre esta época, fue en el Zanzibar, de la mano de Humphries, donde tomó forma el «Jersey Sound»: un house empapado de armonías gospel, más cercano a un coro dominical que a un edit disco, distinto de la garage house, más anclada en el disco, que Levan perfeccionaba en el Garage. Ambas escenas alimentaban el mismo río subterráneo. Solo una se convirtió en sinónimo de todo el género.

¿Cómo construyeron un mismo sonido un programa de radio y una discoteca?

La otra mitad del engranaje de Humphries se jugaba en las ondas. En 1981, el pionero del mastermix Shep Pettibone lo invitó a KISS-FM 98.7, la emisora neoyorquina, donde Humphries mantuvo un horario de fin de semana, de 22:00 a 2:00, durante casi toda la etapa hasta 1994, casi exactamente en paralelo a la residencia en el Zanzibar. El programa no era solo de house: mezclaba new wave (Talking Heads, los B-52's), synth-pop europeo (DAF, Soft Cell), new beat belga y bleep and bass británico, exponiendo a un público muy superior a las 1.500 personas del club a los mismos discos que estaba reventando en su pista. Esa combinación, una sala física y una señal de radio funcionando en tándem, explica exactamente cómo el Jersey Sound creció más allá de Newark.

«Como DJ, la música que pincho no es mía. Es de todos.»

¿Por qué atraviesa el gospel su versión del house?

Humphries nació en San Andrés, Colombia, y creció en Brooklyn; según Bandcamp Daily, señala dos fuentes formativas: cantar en el coro de una iglesia bautista y su padre, René José Humphries Stephens, que actuaba como director de orquesta bajo el nombre de René Grand y tocaba jazz latino junto a Tito Puente y Eddie Palmieri. Esa mezcla, testimonio gospel y disciplina de orquesta latina, se escucha en los discos de house vocal que su residencia impulsó, y explica por qué el Jersey Sound suena más cálido y devocional que su primo neoyorquino. También nombra a Larry Levan y a David Mancuso del Loft como influencias directas, no como rivales, una versión más honesta de la historia del house que el relato habitual de un solo héroe en una sola ciudad.

¿Por qué sale esto ahora?

Running Back Records acaba de publicar recopilaciones de archivo Kiss FM Zanzibar Years, un paquete completo y una segunda parte, con 23 temas en unos 111 minutos, más un mastermix bonus de 90 minutos. Varios temas, de Jomanda, Romanthony y Kerri Chandler entre otros, son inéditos. Es un ejercicio sencillo de reparación histórica: las cintas existían, la historia estaba poco contada, y alguien por fin resolvió los derechos e hizo el trabajo de archivo.

Por qué importa

La columna vertebral gospel y vocal del Jersey Sound sigue sosteniendo buena parte del actual resurgir del house deep y vocal, desde el propio catálogo de Kerri Chandler hasta los discos de club que samplean coros hoy en día. Reconocer a Humphries como corresponde, junto a Levan y no a su sombra, cambia cómo se cuenta el origen del género.

Qué opinamos

La historia del house se ha aplanado en un mito de un solo club porque el Paradise Garage tuvo antes los documentales y la maquinaria de reediciones. El Zanzibar merecía el mismo trato hace veinte años. Este rescate de archivo de Running Back llega tarde, no tiene nada de novedoso, pero preferimos diez reediciones así, construidas sobre trabajo real de arqueología de cinta, antes que otra playlist algorítmica que pretenda definir las raíces del género.